Uso eficiente de la tierra en la expansión de la soja

06 Julio 2021

Solidaridad realizó un estudio para identificar municipios dentro de la región de MATOPIBA donde el cultivo de soja podría expandirse sin comprometer la conservación del Cerrado, el segundo mayor bioma de Sudamérica, luego del Amazonas.

Según el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Abastecimiento de Brasil se espera que el área destinada a la producción de granos en la región de MATOPIBA aumente en 1.1 millones de hectáreas para 2030. Esta región toma su nombre de los cuatro Estados que incluye: Maranhão, Tocatins, Piauí y Bahia.

“La expansión de la soja en MATOPIBA es inevitable”, explicó Rodrigo Castro, gerente de Solidaridad en Brasil durante el lanzamiento del estudio. “Por eso buscamos contribuir para que se lleve a cabo de una forma sostenible e inteligente, optimizando un uso eficiente de la tierra”. 

Para ello, Solidaridad realizó un estudio que identifica los 49 municipios que tienen el mayor potencial para absorber el 67% de la expansión prevista para MATOPIBA a 2030 en tierras con pasturas degradadas, logrando el menor impacto posible sobre áreas de vegetación nativa. Esto equivale a 733 mil del 1,1 millones de hectáreas previstas por el Ministerio de agricultura, Ganadería y Abastecimiento.  

El estudio indica que la región de MATOPIBA cuenta con un total de 4 millones de hectáreas de pasturas degradadas. De estas, 2,5 millones son aptas para la agricultura y se encuentran de áreas de más de 100 hectáreas de extensión continua, por lo que podrían utilizarse para la expansión del cultivo de soja. 

Este mapa muestra los municipios “eje” donde la expansión de la soja será más intensa durante la próxima década. El estudio identificó las áreas de pasturas degradadas o de pastoreo extensivo como principal opción para la expansión, y las de vegetación que se podrían convertir de forma legal como alternativa en los municipios sin pasturas aptas para la soja. 

Arnaldo Carneiro, ex-investigador del Instituto Nacional de Investigaciones de la Amazonia (INPA) y co-autor de la publicación, afirmó también durante el evento de lanzamiento:

“Hace ya una década que sabemos que expandir el cultivo de soja sobre pasturas del Cerrado es una oportunidad. Lo interesante del estudio de Solidaridad es que hace foco en MaToPiBa. El estudio aporta una precisión quirúrgica respecto de las áreas de pasturas con potencial para la expansión”.

Con base en estos datos, la estrategia de expansión sugerida por Solidaridad promueve la conversión de pasturas degradadas, en combinación con una intensificación ganadera y la adopción de mecanismos para alentar la conservación de vegetación nativa. 

Esto va en línea con los cambios en el uso de la tierra para la producción de granos en MATOPIBA. Si bien entre 2001 y 2014 la expansión de la soja se dio principalmente en áreas de vegetación nativa, entre 2014 y 2019, esta tendencia se revirtió y más del 80% de la expansión de la producción agrícola pasó a darse sin conversión de vegetación, aprovechando áreas ya abiertas de otros cultivos o pasturas. 

Bernardo Pires, Gerente de Sostenibilidad de la Asociación Brasileña de Industrias de Aceites Vegetales (Abiove), otro de los invitados al lanzamiento del estudio aportó su opinión sobre esto último:

“Es necesario brindar alternativas al productor rural. A mi entender, lo mejor es incentivar la expansión sobre áreas que ya hayan sido intervenidas y pagar para que no se usen áreas de Excedente de Reserva Legal. Para esto también hay que cambiar la cultura en Brasil, donde se considera que la tierra con vegetación está “sucia” y no vale nada, mientras que la tierra sin vegetación se considera “limpia” y vale el triple. Para conseguir avanzar, es necesario cambiar esa forma de pensar, mostrando que la tierra que ven como “sucia”  brinda biodiversidad, agua, carbono y vale mucho. Pero para esto necesitamos el involucramiento de todos: consumidores, sociedad civil y gobierno”.

Puede descargar el estudio en inglés o en portugués

SOBRE EL PROGRAMA DE SOJA EN BRASIL

El programa de soja en Brasil tuvo inicio en 2010 para contribuir a la sostenibilidad de la cadena en diferentes biomas. El programa actúa en MATOPIBA desde 2018 con apoyo de la Iniciativa Internacional de Clima y Bosques de Noruega (NICFI por sus siglas en inglés), donde promueve una agricultura de bajo carbono a través de un uso más eficiente del suelo. 

En el oeste del Estado de Bahía, específicamente, realizó con el apoyo del Soft Commodities Forum (SCF) un diagnóstico sobre las necesidades de los productores para expandir su producción de forma sostenible, y manteniendo su productividad. Asimismo, está trabajando actualmente para establecer métricas de balance de carbono adaptadas al territorio. Este proyecto es apoyado por el Land Innovation Fund y cuenta con la participación de la Associação de Agricultores e Irrigantes da Bahia (AIBA).

  • Información de Contacto

    Juliana Monti

    Coordinadora Proyectos Soja