COLOMBIA| Crece la producción de palma sostenible, pero pequeños requieren más apoyo

06 junio 2019

Solidaridad presentó en el marco del Congreso Nacional de Cultivadores de Palma de Aceite 2019 su "Barómetro sobre la producción de palma sostenible en Colombia" y subrayó los siguientes hallazgos: 

  • Hay un aumento considerable de la producción sostenible entre 2014 y 2018, pasando del 5% al 22%. Asimismo, los volúmenes certificados comercializados con Europa aumentaron de un 31% a un 64% en el mismo periodo de tiempo.
  • El aumento de importaciones europeas obedece a que la producción colombiana permite cumplir con las exigencias del mercado relacionadas con la no deforestación, los estándares voluntarios de sostenibilidad y acuerdo de libre comercio con la Unión Europea.
  • Apenas un 5,5% de los 4.500 pequeños productores de palma cuenta con certificación RSPO: se requiere de acompañamiento e incentivos a los pequeños productores para aumentar estas cifras.
  • Entre 2014 y 2018 Colombia dio grandes pasos para convertirse en una potencia global en la producción de aceite de palma sostenible y diferenciarse en el mercado internacional. El país enfrenta ahora el reto de acelerar la senda de sostenibilidad emprendida y profundizar los esfuerzos de los últimos años para cobijar a un mayor número de pequeños productores con este tipo de producción.

Según el reporte, la producción de aceite de palma sostenible de Colombia se multiplicó entre 2014 y 2018 pasando de 5% a 22%, respectivamente. Por sostenible se entiende la producción que cuenta con certificación, según al menos uno de los estándares voluntarios de sostenibilidad, y que cobija una serie de prácticas ambientales y sociales, tales como la no deforestación, la preservación de la biodiversidad y la formalización laboral de los trabajadores, entre otras.

Asimismo, el reporte asegura que los volúmenes certificados comercializados con Europa aumentaron de un 31% a un 64%, incluyendo estándares de certificación (Orgánico, RSPO, Rainforest Alliance y ISCC). Europa es el principal importador de aceite de palma colombiano con los Países Bajos, España y Alemania como los principales países de destino.

Colombia es, a su vez, el cuarto productor de aceite de palma del mundo y el primero de América, con una contribución del 2% de la producción mundial y del 1,7% del comercio global. Esto muestra el gran potencial que tiene el país para aumentar su producción y comercialización sostenibles:

“Hay fuertes indicios de que el crecimiento de la producción de aceite de palma sostenible en Colombia se ha acelerado por los requisitos del mercado para cumplir los compromisos internacionales de obtener el producto solo de fuentes certificadas”, aseguró Joel Brounen, gerente de Solidaridad en Colombia.

Contar con producción libre de deforestación, por ejemplo, hace a Colombia un país atractivo frente a otros competidores mundiales. En 2017, Colombia era el único país que había firmado el Acuerdo de voluntades para la deforestación cero en la cadena de aceite de palma, juntando esfuerzos para asegurarse de que no haya deforestación dentro de su cadena. Fedepalma junto a Solidaridad también firmaron, en 2018, un acuerdo con el mercado importador holandés para potencializar la comercialización de aceite de palma sostenible.

La oportunidad de incluir a más pequeños productores

En 2018, había bajo la certificación RSPO (Roundtable on Sustainable Palm Oil) un total de 260 productores, incluyendo 11 compañías y 249 pequeños productores. Este último número representa una participación de apenas 5,5% de la cantidad total estimada de 4.500 pequeños productores que hay en el sector del aceite de palma en Colombia. En los otros tipos de certificación, la participación de pequeños productores es aún menor.

“Para los pequeños productores los procesos de certificación y la implementación de sistemas de gestión y control son todo un desafío”, explica María Goretti, gerente del programa de aceite de palma de Solidaridad. “Por esto, si queremos escalar la producción y comercialización de aceite de palma sostenible a 75% en 2023, se necesita un mayor énfasis en el acompañamiento a pequeños productores a través de un proceso de mejora continua e incentivos financieros y comerciales”.

Se requieren más incentivos del mercado

En vista del éxito de los compromisos internacionales y dado que el mercado nacional ocupa la mitad de las ventas totales del aceite colombiano, habrá un amplio espacio para explorar los escenarios para replicar dichos compromisos sectoriales de compra de aceite de palma sostenible en el mercado local, incluyendo el aceite con destino a la industria nacional de biocombustibles.

“Sin un reconocimiento adecuado del mercado, en forma de incentivos para que los agricultores sigan invirtiendo para producir aceite de palma certificado los resultados serán limitados”, aseguró Brounen.

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  • Información de Contacto

    Maria Goretti Esquivel

    Gerente Programa Palma Colombia y Ecuador