APRENDIZAJES DE PROYECTOS CON ENFOQUE EN PAISAJES

22 noviembre 2017

"Los programas que sean desarrollados en el futuro necesitan saldar la distancia entre las decisiones del sector público a nivel federal y de estado y su implementación a nivel local. Lo mismo sucede con las diferencias entre las políticas de sostenibilidad a nivel central de las empresas y su traducción a nivel local. Para mejorar el uso sostenible de la tierra es fundamental establecer metas claras y aumentar las sinergias entre los programas públicos, privados y la sociedad civil. El reconocimiento por parte de los mercados internos e incentivos comerciales claros para los productores locales son esenciales para viabilizar la gestión económica del paisaje." Estos son algunos de los aprendizajes que Solidaridad y IDH extrajeron de sus siete proyectos en Paraguay y en los estados de Mato Grosso y Bahía, en Brasil. Ambas organizaciones pilotearon en conjunto un abordaje en que productores, gobiernos locales y la sociedad civil de una región se unen para elaborar modelos de uso de la tierra sostenibles para acabar con la deforestación ilegal.

Otro de los aprendizajes importantes de estos proyectos es que la gestión del uso de la tierra no debería estar limitada a los cultivos comerciales. Las áreas de producción de ganadería y soja a gran escala necesitan diversificar su producción con fines de subsistencia y consumo local ya que actualmente una gran parte de los alimentos proviene de otros estados. Al estimular la inversión para la producción local de alimentos por partes de pequeños y medianos productores, la calidad de vida en la región y la resiliencia a la volatilidad de los precios pueden ser mejorados.

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Daan Wensing, director de Paisajes Sostenibles de IDH: "Junto con el gobierno de Mato Grosso pretendemos construir un programa para Producir, Conservar e Incluir (PCI). La estrategia básica es intensificar la ganadería para liberar tierras para la producción responsable de soja y alimentos. Eso permitiría aumentar la producción mientras se detiene la deforestación ilegal. Un pre-requisito para el éxito de este tipo de enfoque es que todo los usuarios de la tierra estén involucrados en el proceso, -enfoque que ha sido probado por primera vez en estos proyectos piloto de la tercera fase del Soy Fast Track Fund y sobre el que hemos construido nuestro abordaje regional-. Creo que los resultados en términos de protección y restauración son prometedores, pero en especial creo que el número de productores rurales que participaron completando su registro legal, demuestra que el programa ha logrado brindar incentivos para los usuarios locales de la tierra. Asimismo, también vimos que existe una brecha entre la formulación y la implementación de las políticas a nivel federal y municipal. En relación a esto, hemos firmado recientemente un acuerdo con la Secretaría de Medio Ambiente de Mato Grosso (SEMA) para acelerar la validación del CAR en hotspot de deforestación. También estamos trabajando con el Programa Municipios Sostenibles (PMS) para regular la tenencia de tierras en esas mismas tierras".

Joyce Brandão, gerente de programas de cadenas de producción sostenible de Solidaridad en Brasil: "Los esfuerzos de la fase III del SFTF buscaron crear condiciones para que diferentes cadenas de valor, actores sociales, gobiernos, tanto locales como a nivel de Estado, y hasta mismo federales, trabajen juntos para mejorar el desempeño socio ambiental en un territorio, lo cual tiene incidencia en las cadenas productivas a nivel global. El abordaje territorial emerge globalmente como una demanda para enraizar la acción social de las empresas procesadoras y consumidoras finales de soja. Eso significa poder trasladar las decisiones tomadas globalmente a una escala local, donde esas decisiones interactúen con las demandas de esos territorios.”

“Luego de dos años tenemos la certeza de que cuanto más complejas son las relaciones, sea a nivel de producción y consumo, sea a nivel de aspectos legales o incluso culturales, se vuelve fundamental integrar intereses intersectoriales, desarrollar mecanismos de diálogo, transparencia e innovación tanto en los territorios como en las cadenas productivas globales, como la soja. Todavía hay mucho que probar, discutir y revisar globalmente cuando se habla de producción, consumo y sostenibilidad. Esperamos que estas experiencias puedan contribuir a este debate que es tan importante y urgente".

Los proyectos fueron implementados por socios locales como Abiove, ADM, Earth Innovation Institute, Instituto do Agricultores e Irrigantes de Bahia (AIBA), Instituto Centro da Vida (ICV), Instituto Pesquisa Ambiental da Amazônia (IPAM), Instituto Socioambiental (ISA) y The Nature Conservancy (TNC). Estos diferentes actores fueron reunidos para elaborar planes de acción; se realizaron estudios sobre, por ejemplo, titulación de tierras, planificación geoespacial, oportunidades de mercado para agricultores familiares y restauración de bosques; esto último para garantizar la conectividad de paisajes y corredores de biodiversidad. Entre los resultados del SFTF  fase III, se consiguió colocar 700 mil hectáreas bajo un manejo sostenible del suelo, se capacitaron 500 productores y se realizaron 225 registros en el CAR. Además, se crearon grupos de trabajo multilaterales interesados en planificar estratégicamente la protección y la restauración de bosques en las regiones, así como en realizar dos plataformas de monitoreo de la deforestación y otros riesgos en las áreas de originación de soja y ganadería.  

Para más información sobre el Programa Soy Fast Track Fund: 

https://www.solidaridadlearnandsharebr.org/

http://www.solidaridadlearnandshare.org/el-programa

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IDH e Solidaridad apresentam os aprendizados dos primeiros sete projetos de paisagem sustentável na soja na América do Sul

Os programas futuros precisam preencher a distância entre as decisões do setor público nos níveis federal ou estadual e sua implementação no nível local. O mesmo acontece com as diferenças entre as políticas de sustentabilidade na sede da empresa e sua "tradução" no nível local. Para melhorar o uso sustentável da terra é fundamental estabelecer metas diretas e aumentar as sinergias entre os programas públicos, privados e a sociedade civil. O reconhecimento pelos mercados internos e os incentivos comerciais claros para os produtores locais são essenciais para viabilizar a gestão econômica da paisagem.

Esses são alguns dos aprendizados que a IDH e a Solidaridad reuniram de sete projetos (no Paraguai, e nos estados de Mato Grosso e da Bahia, no Brasil). As duas organizações testaram conjuntamente uma abordagem em que os produtores, os governos locais e a sociedade civil em uma região se uniram para investir na elaboração de modelos de uso sustentável da terra para acabar com o desmatamento ilegal. A partir dos setes projetos, os primeiros de paisagem sustentável da IDH e da Solidaridad na América do Sul, foram definidos os próximos passos.

Um outro aprendizado importante desses projetos é que a gestão do uso da terra não deveria estar limitada às culturas comerciais. As áreas de produção de gado e soja em larga escala demandam diversificação da produção para meios de subsistência e consumos locais – atualmente uma grande parte dos alimentos é originária de outros estados. Ao estimular e investir no desenvolvimento local da produção de alimentos por pequenos e médios produtores, a qualidade de vida na região e resiliência à volatilidade dos preços podem ser melhoradas.

Acesse a publicação na íntegra AQUI.

Daan Wensing, diretor de Paisagem Sustentável da IDH: "Juntamente com o governo do Mato Grosso, pretendemos construir um programa para Produzir, Conservar e Incluir (PCI). A estratégia básica é intensificar a pecuária para liberar terras para produção responsável de soja e alimentos. Isso permitirá uma maior produção, enquanto suspende o desmatamento ilegal. Um pré-requisito para o sucesso dessa abordagem é que todos os usuários de terra na região estão incluídos no processo, uma abordagem que foi testada pela primeira vez sob esses projetos-piloto da terceira fase do Soy Fast Fast Track Fund e sobre o qual construímos nossa abordagem compacta regional. Acredito que os resultados em termos de proteção e restauração são promissores, mas especialmente o número de produtores rurais que participaram, completando seu registro legal, mostra o programa criou incentivos para os usuários locais da terra. No entanto, também vimos que existe uma lacuna entre a formulação e implementação de políticas a nível federal e municipal. Para esse fim, assinamos recentemente um acordo com a Secretaria de Meio Ambiente de Mato Grosso (SEMA) para acelerar a validação da CAR em hotspots de desmatamento. Também estamos trabalhando com o Programa Municípios Sustentáveis (PMS) para regular a posse da terra nessas mesmas áreas ".

Joyce Brandão, gerente de programas de cadeias de produção sustentável da Solidaridad no Brasil: “Os esforços da fase III do SFTF buscaram criar condições para que diferentes cadeias de valor, diferentes atores sociais, governos, tanto locais quanto estaduais, e até mesmo federais, trabalhassem juntos para a melhoria da performance socioambiental de um território, o qual possui importância em cadeias produtivas globais. A abordagem territorial emerge globalmente como uma demanda para o enraizamento da ação social das empresas processadoras e consumidoras finais de soja. Isso significa trazer as decisões tomadas globalmente para uma escala local, onde essas decisões interajam com as demandas daqueles territórios.

"Ao fim de dois anos, temos a certeza de quanto mais complexas as relações, sejam elas de produção e consumo, sejam de aspectos legais ou ainda mesmo os culturais, mais fundamental se torna a capacidade agregar interesses intersetoriais, desenvolver mecanismos de diálogo, transparência e inovação tanto nos territórios, quando nas cadeias produtivas globais, como a soja. Ainda há muito a ser testado, discutido e revisto globalmente quando se fala em produção, consumo e sustentabilidade. Esperamos que essas experiências do SFTF III possam colaborar nesse debate que é tão importante e urgente."

Os projetos foram implementados pelos parceiros locais Abiove, ADM, Earth Innovation Institute, Instituto do Agricultores e Irrigantes de Bahia (AIBA), Instituto Centro da Vida (ICV), Instituto Pesquisa Ambiental da Amazônia (IPAM), Instituto Socioambiental (ISA) e The Nature Conservancy (TNC). Diferentes stakeholders foram reunidos para elaborar planos de ação; realizaram estudos, como por exemplo, sobre os títulos de terras, planejamento geoespacial, oportunidades de mercado para agricultores familiares e restauração florestal, o último para garantir a conectividade da paisagem e corredores de vida selvagem. Entre outras coisas, o SFTF III resultou em 700 mil hectares sob uso sustentável do solo, 500 agricultores treinados e 225 registros do CAR. Além disso, foram criados grupos de trabalho multipartes interessados em planejar estrategicamente a proteção e a restauração florestal nas regiões, bem como duas plataformas para monitorar o desmatamento e outros riscos nas áreas de originação de soja e gado.

 

 

 

  • Información de Contacto

    Joyce Brandão

    Gerente de Programas Palma y Cacao Brasil