50 años trabajando por la justicia social y cadenas de valor sostenibles en América Latina

13 mayo 2019

Empiezan los festejos por los 50 años de la creación de Solidaridad en 1969. Repasamos una trayectoria de cinco décadas que empezó promoviendo la justicia social en América Latina, y avanzó hacia una propuesta socio-económica y de innovación en materia de desarrollo sostenible.

Con motivo de nuestro aniversario les acercamos una revista para que conozcan el pasado presente y futuro de la organización:

SOLIDARIDAD 50 AÑOS: ORGANIZANDO LA ESPERANZA

En los últimos 50 años, Solidaridad se ha reinventado a sí misma dos veces. La primer vez fue cuando pasó de brindar apoyo social a grupos vulnerables en América Latina en los 70s, a convertirse en promotora del comercio justo y el desarrollo económico en la década de 1980. La segunda reinvención sucedió en 2011, cuando Solidaridad pasó de ser una organización eminentemente holandesa a convertirse en una red global, con presencia en cinco continentes.

TIEMPO DE CAMBIOS

Solidaridad fue establecida en 1969 por obispos Católicos en los Países Bajos a partir de una campaña de Adviento (período que señala el comienzo del año litúrgico cristiano y comprende las cuatro semanas anteriores a la Navidad) para recaudar fondos de asistencia al desarrollo en América Latina. De allí que el nombre de la organización haya sido acuñado del español: “Solidaridad”.  

De este modo, la organización dio sus primeros pasos promoviendo la justicia social a favor de los pobres y los oprimidos en América Latina durante los años 70s. El activismo de Solidaridad en estos años se dio en paralelo a muchos sucesos sociales que se estaban desarrollando alrededor del mundo: era un tiempo de cambio y de protesta social que buscaba resquebrajar estructuras políticas tradicionales.

Solidaridad llevó adelante en este período distintas campañas de alto perfil, expresando su “solidaridad” con los marginados de América Latina. Muchas fueron inspiradas por las ideas contenidas en la “Pedagogía del Oprimido” del educador brasileño Paulo Freire, así como otros escritores y filósofos de la época.

APOYO AL ARZOBISPO ROMERO

Durante este periodo en que países como Nicaragua, El Salvador, Honduras y Guatemala atravesaban una ola de conflictos y guerras civiles, Solidaridad apoyó a la voces que se alzaban contra la represión armada y el derramamiento de sangre, como la de Oscar Romero, Arzobispo de El Salvador.  

En el invierno de 1980, Romero escribió una carta a Solidaridad, expresando su agradecimiento por el apoyo recibido para adquirir un equipo de radio con el fin de dirigirse a una audiencia mayor. También se refirió a cuán difícil se estaba volviendo cumplir con su trabajo.

Trágicamente, cuatro días después de enviar esta carta, Romero pagó un precio terrible por dirigir a las masas una voz de disenso frente a las autoridades. El 24 de marzo de 1980, recibió un disparo en el corazón durante la Misa de Domingo en El Salvador. La pérdida de personas valientes como Romero, perdura como una dolorosa herida en la historia de Solidaridad.

LA VISITA DE RIGOBERTA MENCHÚ

Otra de las valiente voces de América Latina en esa época fue la de la activista de derechos humanos, Rigoberta Menchú. En 1981 realizó su primer discurso público “¿Paz frente a todo esta violencia?” en un evento organizado por Solidaridad en Woerden, una pequeña localidad de los Países Bajos. Poco tiempo antes, Rigoberta había tenido que huir de Guatemala. Al dar su discurso llevaba el cabello muy corto, para evitar ser reconocida al escapar de su país.

Rigoberta Menchú con Jan Zijerveld, Director de Solidaridad, en 1981

Solidaridad apoyó el trabajo en derechos humanos de Rigoberta durante muchos años. En 1992, recibió el Premio Nobel de la Paz y fue recibida por la Reina Beatriz de los Países Bajos.

FUNDADORES DEL COMERCIO JUSTO

A medida que el activismo idealista y revolucionario de los 70s dejaba lugar a al debate político-económico de los 80s, Solidaridad comenzó a abordar los derechos sociales desde su relación con el desarrollo económico. La organización pasó por una considerable transformación y viró su foco de atención hacia la mejora de las condiciones económicas en los países en desarrollo, e informar a los consumidores en Europa acerca del origen de los productos que llegaban desde estas latitudes.

El agricultor mexicano en este afiche inspiró el logo original del sello Max Havelaar y su empaque. El slogan al pie de página reza: “Con la mirada en el tercer mundo”.

El concepto de comercio justo surgió a mediados de los 80s, lo que resultó en el establecimiento de la Fundación Max Havelaar por parte de Solidaridad en 1988. Esta fue la primer marca de comercio justo de café sostenible del mundo. La marca se lanzó primero en el mercado holandés, y dos años después se expandió al resto del mercado europeo. Su éxito en Holanda ayudó a encender la mecha del movimiento de Comercio Justo en café, como también en otros otros productos básicos, como el té y el cacao.

HACIA LA RESPONSABILIDAD SOCIAL EMPRESARIAL y LAS MESAS REDONDAS

En los 90s y principios del nuevo milenio, la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) fue convirtiéndose gradualmente dentro del mundo corporativo en el motor de cambio hacia una producción y consumo más sostenibles. Solidaridad acompañó este movimiento desarrollando y promoviendo disintos esquemas de certificación.

En 1995, Solidaridad estableció AgroFair, una compañía que importa y distribuye bananos y es propiedad de productores de bananos en África y América Latina. Esto llevó a la introducción exitosa de bananos EKO de comercio justo y EKO OKÉ orgánicos en el mercado europeo.

Solidaridad continuó así su trabajo en el área de esquemas de certificación hacia una producción y consumo más sostenibles de productos básicos como café, cacao, frutas y textiles hasta alrededor de 2010. Otros ejemplos de iniciativas lideradas por Solidaridad a principios de la década de 2000 son la marca de moda Kuyichi (2001), la etiqueta de certificación Utz Certified (2002) y Made-By Foundation (2004), una alianza de marcas de moda comprometidas con una producción más sostenible.

La campaña de textiles holandeses de Solidaridad de alrededor de principios de siglo exigiendo un "nuevo patrón en la industria de la confección"

Además, en 2006, Solidaridad comenzó a participar activamente en las mesas redondas de productos básicos para el desarrollo de políticas y la cooperación en diversos productos, entre ellos el azúcar, el aceite de palma, el algodón y la soja. Estas iniciativas de mesa redonda global todavía forman parte de las estrategias de intervención centrales de Solidaridad en la actualidad.

UNA RED GLOBAL

En 2007, Solidaridad comenzó una transición gradual de su posición como ONG holandesa a una organización de red internacional, acompañada de un proceso de descentralización con seis oficinas regionales en todo el mundo (a 2019, hay ya ocho oficinas regionales). Esta fue la segunda vez que Solidaridad se reinventó como organización. Solidaridad Network se estableció oficialmente en 2010 y después de 34 años, la cooperación ecuménica formal de la organización con las iglesias llegó a su fin.

HACIA UN ENFOQUE SECTORIAL

La recién creada Solidaridad Network continuó su trabajo internacional en una variedad de sectores de productos básicos, así como a través de varias mesas redondas mundiales. La organización también comenzó gradualmente a darse cuenta de que la certificación no resolvía por sí sola la raíz de los problemas para alcanzar una producción sostenible. Las políticas de buen gobierno y una estructura económica habilitante son condiciones previas importantes para esto.

Solidaridad, por lo tanto, adoptó una estrategia de "post certificación", desarrollando así mássoluciones sostenibles para enfrentar los desafíos de la producción y el consumo.

VELOCIDAD Y ESCALA HACIA UN DESARROLLO SOSTENIBLE E INCLUSIVO

En 2016, Solidaridad Network se embarcó en su plan estratégico de cuatro años hacia un desarrollo sostenible e inclusivo. La "ambición 2020" de la organización incluye cinco áreas de innovación que atraviesan las cadenas de suministro de productos básicos: innovación en climay paisajes, inclusión de género, inversiones de impacto y soluciones digitales.

Esta agenda de innovación actualmente brinda orientación a los esfuerzos continuos de Solidaridad para trabajar en cadenas de valor sostenibles que pongan las prioridades de los agricultores y los trabajadores en primer lugar.

Hoy en día, Solidaridad opera en todo el mundo y a través de ocho oficinas regionales que se extienden por los cinco continentes. La organización tiene la ambición de seguir trabajando para fomentar y acelerar el desarrollo global sostenible e inclusivo. Y mientras miramos hacia adelante, también nos esforzamos por aprender de las lecciones aprendidas en el transcurso de nuestros 50 años de historia y experiencia.