SOLUCIONES DIGITALES PARA TÉ

10 abril 2018

En este blog, María Lourdes Espinoza, responsable del programa de té en Sudamérica, nos habla de los beneficios de introducir soluciones digitales para mejorar la competitividad dentro de la cadena de té en la provincia de Misiones, en Argentina

Equipo de Solidaridad durante una visita a campo con S&D, marzo 2018. Copyright © 2018 Lucia Hernandez (lucia.ph) para S&D Coffee and Tea. 

UN REQUISITO DE MERCADO

Argentina es el quinto exportador de té a nivel mundial y vende el 95% de su producción de té negro principalmente a los EE.UU. para la elaboración de té soluble. A diferencia de otros commodities, el mercado importador de té exige una gestión responsable. En 2007 Unilever (Lipton), el principal comprador de té argentino, fue la primer empresa multinacional en adoptar estándares voluntarios de sostenibilidad en té, y asumió el objetivo de abastecerse al 100% de té certificado para el 2020. En 2016 la empresa británica Finlays compró Casa Fuentes, la principal empresa nacional productora de té, y reportó en su informe de sostenibilidad de ese año que todas sus fincas estaban certificadas. 

INTEGRAR AL PEQUEÑO PRODUCTOR

En este contexto, el eslabón más vulnerable dentro de la cadena y con mayores riesgos de quedarse fuera del mercado de exportación, es el de los pequeños productores familiares, en su mayoría descendientes de colonos llegados a la Argentina durante el siglo XIX, con entre 10 y 20 hectáreas. Si bien estos productores llevan adelante el 90% de la producción de té nacional, este no es su cultivo principal. La economía familiar se centra en la producción de yerba mate y se complementa con tabaco, ganadería y té.

Los criterios de sostenibilidad englobados en los sellos exigidos por los principales compradores del país, son una barrera difícil de superar para el pequeño productor. En principio, porque requieren de una labor inicial de sensibilización. Para emprender un trabajo de acompañamiento técnico con miras a la mejora continua, es fundamental que los productores puedan primero identificar que tienen desafíos en sus fincas de los cuales tal vez no tienen conocimiento previo, y que reconozcan el valor agregado de una gestión responsable. 

Visita a productor que participa del proyecto en alianza con S&D, marzo 2018. Copyright © 2018 Lucia Hernandez (lucia.ph) para S&D Coffee and Tea. 

Por otro lado, está el factor financiero; cómo costear las mejoras necesarias en la finca. No existe una entidad a nivel nacional que fije el precio del té y las principales multinacionales que compran té argentino lo hacen porque su precio es bajo en relación a otros países productores. No obstante, el precio de los insumos se encuentra dolarizado. Ambas circunstancias incrementan la vulnerabilidad de los productores. Sin incentivos, ni perspectivas favorables a nivel de ventas, muchos de los productores migran a las ciudades y desalientan que sus hijos continúen la actividad agropecuaria.

Una de las soluciones posibles frente a este escenario es apoyar un modelo de integración vertical. Es decir, que las empresas que compran té argentino integren al pequeño productor dentro de sus cadenas de abastecimiento, compartiendo la responsabilidad y el costo de la mejora continua para alcanzar un nivel de certificación en campo y en planta, de modo que ambas partes se beneficien. Con el fin de promover este modelo, desde Solidaridad venimos trabajando desde 2012 en cómo volver más competitivo al pequeño productor y convertirlo en un proveedor profesional de la forma más costo eficiente para él y la empresa que apoye el proceso.

LA CERTIFICACIÓN COMO ESCALÓN DENTRO DE LA MEJORA CONTINUA

Para Solidaridad es clave ver la certificación como un paso más dentro de un proceso de mejora continua. La sostenibilidad de una cadena de valor no puede sostenerse solamente en factores externos, como lo son los requisitos de mercado, ya que estos tienden a variar. La verdadera sostenibilidad parte de visibilizar los beneficios de una gestión más responsable y eficiente de la finca, y de cómo este manejo responsable a nivel de la finca contribuye a un desarrollo más sostenible en la región.

Luego de trabajar con productores de té y yerba mate por más de cinco años, uno no puede más que ver el potencial que existe en la región para crear un producto diferenciado. El primer paso para lograr esto es ver la selva misionera como un paisaje productivo y reconocer el papel del productor en su custodia. Comprender cómo el ecosistema influencia el proceso productivo es el primer paso para superar la resistencia inicial al cambio, para que la protección de la selva no sea vista como un requisito externo, como un pasivo en la finca, sino como la garantía de un negocio a largo plazo.

El relieve del paisaje misionero requiere de un manejo conservacionista para evitar que el suelo se degrade a raíz de la erosión hídrica cada vez que llueve. Otro tema clave es el manejo del agua para evitar su contaminación. Muchas familias consumen agua de sus fincas, pero muchos de los análisis que hemos llevado adelante arrojan que el agua no era potable. Sólo en ese momento es que muchos toman conciencia de lo importante que es proteger la calidad del agua de arroyos y estanques. Por otro lado, muchas familias podrían mejorar la eficiencia, y hasta incurrir en ahorros, a la hora de aplicar agroquímicos si implementaran un manejo preventivo de plagas, y lo complementaran con registros para comparar los resultados de campañas; sin mencionar lo útil de llevar registros de las entradas y las salidas para planificar mejor los gastos.

SOLUCIONES DIGITALES

Todos estos son cambios de hábito que parten de entender los desafíos con lo que uno cuenta a nivel de finca. Es por esto que Solidaridad ha venido perfeccionando desde 2012 su proceso de colecta y sistematización de datos en campo para llevar adelante diagnósticos y ordenar el proceso de adopción de buenas prácticas de forma paulatina y en función del contexto.

A partir de nuestra alianza con la empresa S&D en té, y con Syngenta en yerba mate en años anteriores, hemos automatizado este proceso a partir de una herramienta digital. El sistema que desarrollamos permite, a partir de una encuesta, arrojar un único informe que identifica todos los desafíos presentes en campo para cumplir sea con la legislación provincial y nacional que regula la producción de té, como con los indicadores de cumplimiento inmediato de los principales estándares de certificación internacionales como el de UTZ, Rainforest Alliance y Ethical Tea Partnership. Asimismo, el informe ya incluye recomendaciones acerca de los pasos a seguir para superar cada una de las brechas identificadas.

Taller de Formador de Formadores, 2017. Créditos: Solidaridad

En consecuencia, la asistencia técnica se vuelve mucho más precisa y efectiva ya que está adaptada a los desafíos individuales y del grupo. Los técnicos pueden espaciar sus visitas y la empresa cuenta con información digitalizada para comunicar la performance de su base de proveedores y el resultado de las acciones de apoyo, sumando trazabilidad.

Para más información sobre nuestro programa de té haga click en nuestro Proyecto de té con S&D

  • Información de Contacto

    María Lourdes Espinoza

    Oficial de Programas Arg., Bol. y Uru.