Perú | Solidaridad impulsa una coexistencia productiva entre distintas escalas mineras

17 Julio 2019

- De 55 mil mineros artesanales en proceso de formalización, sólo 3% se formalizó hasta 2019 - 85% de mineros artesanales no son titulares de las concesiones en las que trabaja, impidiendo su formalización - Más de 370 mineros trabajan en condiciones de formalidad en uno de los modelos de negocio impulsados por el Programa Minería de Solidaridad

Replicado desde nuestro portal especializado de minería a pequeña escala : PIM

Solidaridad Perú presentó los beneficios y la importancia de implementar un modelo de valor compartido que maximice la productividad de las distintas escalas mineras (entre pequeña y gran minería), a partir de una relación de coexistencia responsable y pacífica. La presentación se realizó durante el Taller de Formalización y Comercialización, organizado por la Alianza por la Minería Responsable (ARM), en el distrito de Chala, región Arequipa.

En un primer momento, el Gerente del Programa Minería, Mauricio Winkelried, compartió la experiencia obtenida en el proceso de formalización y certificación Fairmined de Minera Artesanal San Luis, quienes al principio operaban en condiciones precarias y pasaron a cumplir estándares que les permitirá exportar oro responsable al mercado internacional en el corto y mediano plazo.

Maximizar la productividad entre escalas mineras

Continuando con su exposición, Winkelried resaltó la problemática actual del sector minero donde 85% de mineros artesanales en proceso de formalización opera dentro de concesiones mineras de terceros. Como alternativa a esta problemática, expuso escenarios favorables en los que pequeños productores mineros y minería de mediana o gran escala puedan coexistir bajo un modelo de negocio integrador.

Uno de estos casos es el de Minera Yanaquihua (Arequipa), donde el Programa Minería de Solidaridad colaboró en la implementación de dos modelos de coexistencia. En el primer modelo, MYSAC implementó un sistema de acopio de mineral proveniente de los mineros artesanales en proceso de formalización que trabajan en su concesión, para ser procesado en su planta de beneficio.

En el segundo modelo, la empresa también impulsó la creación de las denominadas “microcontratas mineras”, que en un inicio fueron grupos de mineros informales y que con el apoyo de la cooperación internacional, se constituyeron en empresas mineras formales que brindan servicios de explotación. En la actualidad, el modelo de microcontratas involucra a 8 empresas mineras formales (agrupando a más de 370 trabajadores mineros), que cumplen rigurosos estándares internacionales establecidos por la empresa.

“Con estos modelos de negocios alternativos, el sector minero peruano podría volverse un referente mundial de coexistencia entre escalas mineras que fomente la inversión privada, la formalización y la generación de trabajo seguro”, comentó Winkelried.