Mujeres mineras son capacitadas para liderar su propia agenda de políticas públicas

10 Septiembre 2020

La Red Nacional de Mujeres y Minería busca empoderar a las mujeres mineras para liderar una agenda de políticas públicas en los temas que más afectan a sus comunidades. Talleres de liderazgo les brindan capacidades de representación dentro de sus cooperativas y protección por parte de sus municipios

Las dos primeras semanas de septiembre la Red Nacional de Mujeres y Minería organizó los talleres “Herramientas de Incidencia Pública” (2 de septiembre) y “Socialización de la Agenda de Políticas Públicas para las Mujeres Mineras” (8 de septiembre) a través de canales virtuales, como Zoom y Whatsapp. Los talleres tuvieron como objetivo construir y fortalecer un esquema de acción para el impulso de políticas públicas desarrolladas por mujeres mineras en 2019 y contaron con la asistencia de casi 30 mujeres de distintas regiones de Bolivia, representantes de sus cooperativas y asociaciones. 

La presencia de las mujeres en la minería de Bolivia es constante y va en aumento. “En la ciudad no hay trabajo. Yo, que soy madre soltera, he visto que puedo mantenerme a mí y a mis tres hijos con la minería artesanal”, comentó Magalí Sar, representante de la cooperativa de Potosí que se desenvuelve en minería desde el 2000. Así como Magalí, muchas mujeres mineras desarrollan sus actividades en cooperativas. También existe un grupo considerable que desarrolla sus actividades de manera individual, cuya denominación varía según el tipo de operación minera o lugar geográfico específico. Por otro lado, la presencia de mujeres en las comunidades mineras también está presente en la forma de  compañeras de hogar de trabajadores mineros o brindando servicios vinculados a la actividad minera. Cada grupo enfrenta de distintas maneras la problemática de la desigualdad de género.

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La Red Nacional de Mujeres y Minería (RNMM) tiene la misión de empoderar a las mujeres mineras para el ejercicio de sus derechos a través capacitaciones y eventos de visibilidad. Gracias al apoyo de organizaciones de la sociedad civil como Unitas, Solidaridad, Cumbre del Sajama, entre otras, se ha venido capacitando a más de 400 mujeres mineras en temas de liderazgo, asociatividad, incidencia como agentes de cambio y empoderamiento ante situaciones de violencia doméstica. Estas actividades tienen como objetivo contribuir a una minería cooperativista más responsable y basada en enfoques de equidad de género, desde las bases, comunidades y familia. 

 

 

Bajo el contexto del proyecto QoriSuma, ejecutado por Solidaridad con el respaldo del Gobierno de los Países Bajos, los talleres de “Agenda de Política Pública para las mujeres mineras” tuvieron los objetivos específicos de:

 

  • Hacer respetar los derechos laborales en igualdad de condiciones. Ello a través de la ampliación de áreas de trabajo. Las mujeres mineras afirman que, a pesar de ser socios y socias, les dan a las mujeres los lugares menos cómodos para trabajar, lo que puede llevar a consecuencias en su salud y conllevar a una jubilación temprana.
  • Democratizar el poder y permitir e impulsar la participación de la mujer. Aún existe una descalificación a las mujeres mineras. “El miedo es lo que nos cohíbe. Cuando hay 100 varones hay 20 mujeres, pero no tenemos la misma representación”, comentó Benita Mamani, una mujer minera. “Después de mucha lucha logramos tener una representante en FECOMAN. Está sola, y no sé qué tanto podrá hacer por nosotras”, añadió Miroslava Gonzazles, de la cooperativa Vertiente.
  • Prevenir la violencia hacia las mujeres en zonas mineras. Las mujeres mineras buscan incidir para que haya una inversión pública, y sanciones hacia la discriminación y acoso. “Hay leyes que nos protegen como la 348, pero no se cumplen”, afirmaron las mujeres del taller.
  • Mejorar la educación y recursos en el ámbito de la salud. El laboreo minero, por ejemplo en caso de las mujeres barranquilleras que trabajan en los ríos, a largo plazo pueden causar cáncer de cuello uterino. Por falta de conocimiento, no lo reconocen como riesgo. “Las enfermedades también son causa para jubilarse”, comentó Gladys Ergueta, una mujer minera.
  • Manejo de residuos sólidos en sus comunidades. Sensibilizar y educar en el tratamiento de reciclaje de basura, control y fiscalización del ambiente.

En cada uno de estos ejes está contemplado la prevención y mitigación de la violencia de género, tanto para las cooperativas, como para las mujeres que trabajan de manera individual y aquellas que están relacionadas de manera indirecta a la minería. La propuesta estará dirigida a los nuevos partidos políticos regionales de Bolivia, para que cuando haya un cambio de dirigentas en las comisiones de la RNMM, para lograr una herencia del proyecto y que sea sostenible en el tiempo.