Frenar la deforestación solo es posible incluyendo a los pequeños productores

10 mayo 2019

Solidaridad participó en el reciente foro anual de Tropical Forest Alliance que tuvo lugar en Bogotá y debatió con diferentes actores y con pequeños productores los retos para lograr una producción agrícola más sostenible y sin deforestación.

Algunos de los desafíos que enfrenta el sector agrícola en América Latina para materializar los compromisos con la cero deforestación en las cadenas de suministro son la formalización de los pequeños agricultores, los incentivos económicos y financieros para que estos produzcan de manera sostenible y el acceso a financiación. Sin estrategias que involucren a los pequeños agricultores, quienes día a día están sometidos a presiones económicas y de supervivencia, las metas serán muy difíciles de materializar

Esta es una de las principales conclusiones derivada de las discusiones en las que participó Solidaridad en la pasada reunión anual de Tropical Forest Alliance, donde diversos actores abordaron retos y estrategias para proteger los bosques y disminuir la deforestación.

“Los principales deforestadores son los productores informales. Informal es el que no está debidamente registrado, no paga impuestos, a quienes el Estado no monitorea, que no se rigen por un marco regulatorio”, aseguró Gonzalo La Cruz, director de Solidaridad Sudamérica.

Por esto, formalizar a los pequeños productores es indispensable para avanzar en estrategias efectivas de lucha contra la deforestación. “Hay dos fuerzas de cambio en el tema de informalidad: el mercado y la política”, agregó La Cruz.  El mercado puede inducir a prácticas más sostenibles, tal es el caso de la industria de palma de aceite en Latinoamérica que decidió alinearse con los estándares internacionales definidos en la Mesa Redonda sobre Palma Sostenible (RSPO), siguiendo sus códigos y reglas. Esta industria permite formalizar a los pequeños productores en la medida en que los integra a la cadena de procesamiento.

La formalización de los productores es importante para poder aplicar políticas de sostenibilidad: saber quiénes son, cuánto producen, en qué áreas siembran.  “A veces el Estado dirá que le cuesta mucho. Hay que combinar política de estado y un buen diálogo con las empresas porque estas puedan ayudar a esa formalización”, aseguró La Cruz.  El mercado da una señal al pequeño productor de que un sistema con buenas prácticas agrícolas es el que les permite ser actores claves de la cadena de valor.

En este sentido, empresas como Cargill y Henkel mostraron sus experiencias al integrar a pequeños productores dentro de su cadena de suministro. Se trata de programas que incluyen acompañamiento técnico, aumento de la productividad y mejoras en las condiciones de vida de los agricultores. “Nuestro negocio solo puede ser exitoso si el agricultor es exitoso”, aseguró Yuri Feres, director de sostenibilidad para América Latina de Cargill.

La voz de los productores    

En un panel moderado por Solidaridad en el que participaron productores de Ghana, Indonesia y Colombia quedó claro que para incluir de manera exitosa a los pequeños productores dentro de las estrategias contra la deforestación se requiere de incentivos económicos y financieros, asistencia técnica, educación. La formalización pasa también por la legalización y tenencia de las tierras.

“Los indígenas somos solo el 5% de la población mundial pero el 80% de la riqueza de la humanidad está en nuestro territorio, eso significa que no estamos haciendo las cosas mal. Nuestro modelo de vida y de desarrollo está dando una solución a los grandes problemas de deforestación”, aseguró Carolina Gonzalez de la Organización Nacional de Pueblos Indígenas de la Amazonía (Opiac).

Gonzalez agregó que los esfuerzos contra la deforestación en territorios indígenas deben tener en cuenta la cultura y cosmogonía de las comunidades y ser acordados con ellas.

En el caso de la experiencia de Ghana, los incentivos relacionados con la tenencia de tierra han dado resultados a la hora de frenar la deforestación.

“Estamos titulando tierras a los agricultores de cacao que antes producían en tierras rentadas a cambio de cuidar los bosques, así ellos sienten que hay una ganancia en hacerlo”, aseguró Michael Ekow, representante del colectivo Ghana Cocobod.  

El representante de productores de palma de Indonesia, Manseutus Alsy Hanu, hizo énfasis en la importancia de la educación sobre buenas prácticas agrícolas, la asistencia técnica y la legalización de los productores de palma de aceite independientes. Uno de los retos es contar con información y datos sobre los productores

“Está muy claro el diagnóstico, pero poco hablamos de implementación. Una forma de ver materializados los esfuerzos contra la deforestación es escalar las iniciativas que ya existen y que dan resultados y enmarcarlas en un tiempo de ejecución realista”, aseguró Mariana Pereira, coordinadora del proyecto de Solidaridad "Territorios Inclusivos y Sostenibles" en la Amazonía Brasilera.

“En la región Amazónica ya tenemos resultados que se han dado gracias a la asistencia técnica integrada y continuada, al seguimiento permanente con visitas individuales y los talleres colectivos, para crear, con las mismas comunidades, las estrategias para un nuevo modelo adaptado a la realidad”.

Ganadería: acuerdo contra la deforestación en Colombia

La ganadería es una de las actividades agrícolas más asociadas a la deforestación en la región. Por esta razón, en el marco del evento, Solidaridad, junto con otros actores privados y públicos (incluyendo los Ministerios de Medio Ambiente y Agricultura de Colombia), firmó un acuerdo de cero-deforestación en las cadenas de suministro de carnes y lácteos.

El acuerdo, sin precedentes en el sector, busca eliminar paulatinamente la deforestación antes de 2025 en la producción de carnes y lácteos, y contribuir al logro de deforestación cero para el año 2030. En el caso del sector lácteo, el acuerdo hace un énfasis especial en la conservación de los páramos como ecosistemas estratégicos.

“Este acuerdo marca un hito importante para la industria y es una buena señal del compromiso del sector hacia la sostenibilidad”, aseguró Joel Brounen, gerente de Solidaridad Colombia. “Sin embargo, para materializar este acuerdo, es importante que los productores cuenten con incentivos económicos y participación en el Mercado”.

Solidaridad lidera el grupo de mercados de la Mesa de Ganadería Sostenible en Colombia y desde este rol apoyará el acuerdo para lograr que los productos sostenibles tengan un espacio en el mercado local.