Día de los Bosques: Pequeños productores clave para preservar el Amazonas

20 marzo 2019

Un proyecto de Solidaridad en Pará, Brasil, está demostrando cómo los pequeños productores pueden mejorar sus ingresos y evitar la deforestación al integrar ganadería y cacao en sistema agroforestales.

La importancia de los pequeños propietarios.

Según el Instituto Brasileño de Estadística y Geografía, el 70% de los alimentos que se consumen en Brasil son producidos por pequeños productores. La importancia de la agricultura familiar para la economía nacional y la seguridad alimentaria también se refleja en el último censo agrícola nacional. Los agricultores familiares producen el 60% de la leche, el 30% del ganado vacuno, el 70% de los frijoles, el 46% del maíz y el 34% del arroz que se consume en Brasil. La agricultura familiar representa el 40% de la población económicamente activa del país y emplea al 74% de la mano de obra rural.

Por otro lado, según el Programa de Cálculo de Deforestación de la Amazonia, PRODES, las tasas de deforestación verificaron bajas hasta 2012, pero a partir de ese año las tasas volvieron a aumentar de forma constante hasta el día de hoy.

La deforestación en el Amazonas se concentra en áreas de frontera agrícola, especialmente en áreas con predominio de pequeños productores dedicados a la ganadería y al cultivo de la palma de aceite. A pesar de esto, los esfuerzos para medir y reducir las emisiones de GEI en la agricultura brasileña se han centrado en la producción agrícola y ganadera a escala industrial.

Solidaridad, con el apoyo financiero de la Fundación Good Energies y el gobierno holandés, está explorando modelos de producción climáticamente inteligentes que brinden incentivos económicos sólidos a los pequeños productores para evitar la deforestación.

Si no se toma en cuenta a los pequeños productores en estrategias públicas y privadas de mitigación en la Amazonía, no hay forma que Brasil pueda sostener los compromisos asumidos en el Acuerdo de París a largo plazo.

El objetivo final es construir una gobernanza de paisaje inclusiva y sostenible en la Amazonía, que demuestre que la conservación y restauración de bosques es más rentable que el desmonte.

El caso de negocio para los modelos climáticamente inteligentes.

En marzo de 2018, Solidaridad e Imaflora, publicaron un estudio que evalua el balance de carbono en sistemas que combinan ganadería (alrededor del 50% de las tierras de cultivo) y cacao (20%), conservando un 25% como reserva legal.

El estudio presentó seis diferentes escenarios, incluyendo sistemas convencionales y sistemas con mejoras de gestión. Entre ellos, el modelo más efectivo en términos de balance de carbono fue aquel que integraba ganadería y cacao en sistemas agroforestales, adoptando mejores prácticas agrícolas, restaurando áreas de pasturas degradadas, y sin deforestación. El balance de carbono de este modelo resultó en -113 toneladas de emisiones de CO2/año. Esto representa 4,5 veces menos emisiones de GEI que los escenarios convencionales, con deforestación, que sumaron más de 400 toneladas de emisiones de GEI por año.

Los más recientes resultados en campo han demostrado, además, que este modelo es económicamente viable para los agricultores familiares. Invertir en productividad y en sistemas intensificados es esencial para aumentar la viabilidad económica y prevenir las prácticas de tala y quema.

Productores de cacao de Tuerê presentan muestras de sus cultivos en la 5ta Feria Internacional del Cacao y el Chocolate en Belém. 

El ingreso bruto anual de las parcelas con ganadería exclusivamente fe de R$ 18.000 (aproximadamente 4.000 EUR), mientras que el ingreso bruto de una parcela que integró ganado con cacao fue de R$ 95,856 (aproximadamente 22,000 EUR), lo que representa un aumento del 31%. Además, las parcelas donde de cultivaba el cacao en sistemas agroforestales con otras especies de valor económico mostraron un aumento del 260% en las ganancias, en comparación con aquellas con cacao como monocultivo.

En otras palabras, este modelo ofrece a los agricultores incentivos económicos para evitar la deforestación.

Los modelos integrados son más rentables por varias razones:

  • Eficiencia. El ganado y el cacao generan dos fuentes de ingreso a partir de la misma área de producción.
  • Diversificación. Tener más de un rubro económico estabiliza las finanzas familiares.
  • Recuperación de tierras. Los modelos agroforestales con cacao se pueden establecer en tierras que hayan sido degradadas por el sobrepastoreo, haciendo que la tierra sea productiva nuevamente y restaurando el suelo.
  • Intensificación. Se pueden criar más cabezas de ganado por hectárea.
  • Productividad incrementada. Las buenas prácticas aumentan la tasa de fertilidad del ganado y la tasa de productividad del cacao en un 34%.
  • Incentivos del mercado. La demanda es alta para el cacao sostenible, y una mayor calidad proporciona acceso a mercados diferenciados. Por ejemplo, mientras que el precio de un kilogramo de cacao en el mercado normal es de R $ 7,85, el precio de los granos de alta calidad en el mercado “bean to bar" es de R $ 33 / kg.

>> Lee más sobre las oportunidades que el mercado de chocolate "bean to bar" ofrece a los pequeños productores de cacao y el caso del pequeños productor de Tuerê que llegó al Salón del chocolate en París

El caso ambientalmente robusto para los modelos integrados.

"Si se adoptan sistemas integrados con ganadería, cacao y bosques en 4.000 unidades agrícolas de aproximadamente 50 hectáreas, las mejoras en la eficiencia y la sostenibilidad tienen el potencial de mitigar las emisiones de GEI en 454.800 toneladas por año. Esto podría convertir a la región de Transamazônia en un sumidero de carbono", explica Joyce Brandao, gerente del Programa de Cacao de Solidaridad

Además de ser un incentivo para evitar la deforestación, la rentabilidad de los modelos integrados también podría beneficiar a aquellos productores que están obligados por ley a restaurar áreas de bosques. El cacao es una especie nativa del Amazonas que se puede cultivar junto a otros árboles nativos. La presencia de otras especies proporciona sombra al cacao y agrega notas de sabor a los granos. Los ingresos del cacao, a su vez, ayudan a los productores a recuperar la inversión realizada en restauración.

A partir de la restauración de 13.000 hectáreas de tierras boscosas, los pequeños agricultores que participan en el programa pueden contribuir a construir nuevos corredores de biodiversidad para más de 40 especies, mejorando así la gobernanza ambiental.

Alianzas para acelerar y escalar resultados.

Las organizaciones de la sociedad civil desempeñan un papel importante en el suministro de información para que actores clave puedan tomar decisiones informadas y desarrollar soluciones que puedan ser aprovechadas por el sector público y privado.

“El aumento de la productividad y la rentabilidad vinculados a las prácticas de baja emisión de carbono pueden ayudar a cambiar la mentalidad de los productores que ven los bosques como meros pasivos. Sin embargo, deconstruir las creencias que sustentan las prácticas convencionales de negocio, como la creencia de que más tierra equivale a más ingresos, tomará un largo tiempo aún”, agrega Joyce.

La región también debe abordar su falta de infraestructura básica, como carreteras, servicios de apoyo y tecnologías.

Para acelerar y escalar la agricultura climáticamente inteligente, los próximos pasos a tomar serán desarrollar e implementar:

  • Herramientas de TIC para la mejora continua en el abastecimiento sostenible y la gobernanza del paisaje;
  • Centros de aprendizaje e innovación para crear capacidad local en asistencia técnica integrada para la región del Amazonas;
  • Acuerdos de múltiples partes interesadas que apoyan el cumplimiento ambiental en las fincas y el acceso a financiamiento para pequeños productores;
  • Compromiso de los mercados.

Nestlé y la Asociación Brasileña de la Industria de Procesadores de Cacao (AIPC), Cargill, Barry Callebaut y Olam, ya están a bordo y se han comprometido a mantener un abastecimiento más responsable en la región, al tiempo que aumentan el volumen de cacao producido. Sin embargo, todavía necesitamos más señales de que la sostenibilidad en la cadena de suministro es importante para los actores del mercado, y que están dispuestos a desempeñar su papel en el desarrollo de una economía baja en carbono en la Amazonía.

  • Información de Contacto

    Joyce Brandão

    Gerente de Programas Amazônia y Cerrado Brasil